A la par de la creación
de nuevos productos, la sociedad demanda el desarrollo de sus atributos
de calidad y precio, entendiendo por calidad, la totalidad de los
aspectos y características de un producto, servicio o proceso
relacionados con su capacidad de satisfacer necesidades explícitas
o implícitas de todos los interesados.
El desarrollo de gestión ambiental tiene como herramienta internacional
la serie de normas ISO 14000, las que representan una guía
para insertar en la conducción de las organizaciones la temática
ambiental, acorde con la preocupación creciente por el el cuidado
del medio ambiente. Conviene acudir a la norma que trata el vocabulario
de la serie, más precisamente la ISO 14050, la que define el
medio ambiente, como "el entorno dentro del cuál una organización
opera, incluyendo aire, agua, tierra, recursos naturales, flora, fauna,
seres humanos y sus interrelaciones.
En la segunda parte de este siglo, el uso en gran escala de nuevas
tecnologías ha determinado un gran impacto ambiental, principalmente
en los países desarrollados. Ello se ha debido en gran medida
a las altas tasas de extracción y procesamiento de recursos
naturales, acompañadas por un elevado nivel de residuos sin
reciclar y el desarrollo de materiales sintéticos de difícil
asimilación por el ambiente.
El sistema de producción de alimentos es uno de los pilares
en los que se apoya la estructura evolutiva de la humanidad. Pero
el desarrollo vertiginoso al que ha ingresado el mundo en el último
siglo ha hecho cambiar radicalmente toda la estructura productiva,
en detrimento de las generaciones futuras. Hay que recurir a mejores
métodos para aprovechar al máximo los recursos naturales,
de forma de evitar su depredación y degradación. Y del
lado de la industria es necesario implementar la optimización
de los procesos productivos. Corresponde al sector consumidor una
eficiente utilización de los productos y servicios, de manera
de minimizar residuos y aprovechar al máximo su reciclado.